Ramiro Calle: Medita

30 enero 2009

Ramiro Calle es pionero de la enseñanza del yoga en España, disciplina que imparte desde hace más de 30 años en el centro de Yoga y Orientalismo “Shadak”. Es el más importante escritor orientalista de este pais y uno de los más importantes de toda Europa. Autor de numerosas obras, ha estudiado en profundidad los efectos terapeuticos de las psicologias orientales y de los aportes de la meditación al psicoanálisis, la psicoterapia y la neurociencia.
Fue el primero en promover investigaciones médicas sobre la terapia Yoga en España, en colaboración con destacados médicos y especialistas.

Durante 40 años, incansablemente, ha explorado, recuperado y aplicado, los métodos de sosiego y equilibrio, sintetizando los conocimientos de las psicologias de Oriente y Occidente. Ha viajado más de cien veces a la India y sus servicios como profesor de yoga han sido requeridos por conocidas personalidades de la política y el arte, entre ellos, Rodrigo Rato.

Web Oficial:

http://www.ramirocalle.com/

En Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ramiro_A._Calle

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Ahora

30 enero 2009

Ahora, después de antes y antes de después, luces escarlatas jalonan mi paseo por el mundopor los mundosque nunca imaginé tan vivos, tan muertos, tan llenos, tan vacíos de luz y mierda como son, como están. El antónimo estúpido brota fácil, el contrasentido paradójico arrecia, mas la necesidad de expresar subyace poderosa, como una fuerza imparable del universo; no mía.

Camino por los suburbios de la soledad buscada, no niego la absurda falacia que ello conlleva, pero soy conscientecreodel ignoto placer de la contemplación del ego; amo y señor por momentos de la cotidiana mediocridadpropia y ajenaque asola nuestra percepción. Satisfecho sin embargo, nunca una queja perturbará el sereno discurrir de los eones, nunca una mala palabra puede diseñar un espejo duradero. Bonita aceptación de la bella y perfecta mascarada, que sucumbe a veces -sólo a veces– a los designios de la pobre personalidad, a las carencias del humano habitante, para segundos después, retornar a las alturas infinitas de lo eterno e inmutable.

Ilusión estúpida como pocas que a muchos da de comer y que a mí -en ocasiones– ha salvado de la muerte. ¿La temo?, todo lo contrario. Pero aún me interrumpiría si la dejo llegar y por eso no la espero, quizá debería. El conocimiento de la vida empieza por el conocimiento de la muerte, mas aún así, mucha vida late en mis entrañas para ser desdeñada, mucha risa y mucho dios palpitan en cada resquicio para ser despedidos. Ecuánime risa y eterna melodía me acompañan y son parte de mí. El alma inmortal, sosegada contempla la inútil lucha del ego por llegar a ser, por reinar en reinos caducos que son su único afán. El juego de los dioses al que a veces no quiero jugar, pero juego. La burla a los dioses que no son mas que pobres arquetipos venidos a más, sin verdadera dimensión. Más allá del icono, más allá del ídolo. El Tao que puede ser nombrado no es el Tao eterno. Las palabras son un medio, no un fin.

No lo olvidemosnunca.